Mi primer dia en una fixie

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Updated: enero 26, 2015

Hoy es un gran día. Es la primera vez que he montado en una fixie. Soy un gran aficionado a la bicicleta, hago unos 200 kms semanales con mi bici de carretera, pero he descubierto que esto es algo diferente. Algo que más que ejercitarme, me ha divertido

Siempre había visto con recelo a estos chavales que montaban en bicis de pión fijo por los parques y calles de la ciudad. Sí, me parecían un poco chafarderos, yendo más o menos rápido con una bici de pión fijo con el freno en la rueda delantera.

Pero me sorprendí hace poco cuando un amigo mío, también cicloturista, me dijo que la había probado, y que se había convencido de adquirir una fixie para aumentar su colección de bicis.

Le pregunté que porqué hacía tal cosa. ¿Acaso no coges la bici lo suficiente? Le dije. Me respondió que sí, que salía tanto o más que yo en bici de carretera. Pero que lo de ir en bici por la ciudad con esas bicis era muy diferente. Así que quedé con él y hemos ido a probar su fixie. Hemos salido por un parque y nos hemos metido en un par de calles no muy transitadas.

Lo primero que me ha llamado la atención ha sido el manejo de la bici. Ya digo que estoy acostumbrado a manejarlas, pero me ha resultado chocante por que es facilísima de manejar. Obviamente en ciudad las curvas no se apuran y apenas hay que bajar cuestas, por lo que la clave está en controlar la velocidad. Hay que pedalear, pero tampoco pasarse de vueltas, porque si no el frenazo puede ser demasiado brusco. Pero el freno delantero no te propulsa hacia adelante, como yo había temido. Y siempre cabe la posibilidad de sacar el pie. La conducción es divertidísima, ágil y segura. La bici es suficientemente rígida para dar sensación de seguridad y suficientemente ágil para que conducirla resulte sencillo.

Así que me he vuelto a casa con la idea de que quizás yo también necesite ampliar mi colección de bicis.

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